miércoles, 7 de enero de 2026

MTV: El final de una era y un magistral cierre

La historia de la cultura pop no se puede escribir sin las tres letras que, en 1981, prometieron una revolución y, en 2025, entregaron las llaves del reino. El cierre de MTV no fue un apagón silencioso ni un error técnico; fue una puesta en escena cuidadosamente orquestada, un testamento de ironía y nostalgia que recordó al mundo que, aunque el canal había perdido su rumbo entre realities banales y dramas prefabricados, su ADN seguía siendo puramente musical.

El Círculo Perfecto: De la Profecía al Epitafio

Si en agosto de 1981 el mundo despertaba con el sintetizador de The Buggles anunciando que "Video Killed the Radio Star", el adiós de 2025 fue el cumplimiento de esa misma profecía, pero con un giro cruel. El video no solo mató a la estrella de la radio; terminó siendo devorado por el algoritmo, la inmediatez de las redes sociales y el streaming.

El cierre magistral radicó en la selección de su "santísima trinidad" de despedida, un mensaje cifrado para quienes crecieron pegados a la pantalla:

 * La Gratitud: Con "Thank You" de Dido, el canal se despidió de una audiencia que lo acompañó desde los Unplugged hasta la decadencia. Fue un reconocimiento mutuo: MTV nos dio la banda sonora de nuestras vidas, y nosotros le dimos su razón de existir.
 * La Ironía: "Please Don't Leave Me" de Pink funcionó como un "mea culpa" sonoro. Una confesión de esa etapa donde el canal se olvidó de la música para seguir tendencias que no representaban a nadie, pidiendo perdón mientras la señal empezaba a parpadear.
 * La Estocada Final: El cierre con "Bye, Bye, Bye" de *NSYNC fue el movimiento más descarado de su historia. Usar el himno del pop plástico y perfecto de los 2000 para decir adiós fue un acto de honestidad brutal. Ver a las marionetas de la boy-band despedirse mientras la pantalla se fundía a negro fue la metáfora perfecta: el show se acabó y los hilos finalmente se cortaron.

Un Adiós Generacional
Mientras la señal principal se despedía con el cinismo de quien sabe que ya no encaja, los canales temáticos (MTV 80s, 90s y 00s) ejecutaron una retirada heroica. Desde el puño en alto de Simple Minds ( Dont you/Forget about me, MTV 80s) pidiendo que no los olvidemos, hasta el desencanto optimista de Green Day (Good riddance/Time of your life, MTV 90s) precedido de Nirvana (Smell like Teen spirit), pasando por Queen (The show must go on, MTV live).

MTV se aseguró de que cada generación sintiera el peso de la pérdida.

El uso del "efecto estática" y el punto blanco desapareciendo en el centro de la pantalla —un guiño a los televisores de tubo de 1981— cerró el ciclo tecnológico. MTV no solo se apagó; se retiró de la existencia lineal para vivir únicamente en la memoria colectiva.
Fue un adiós fantástico, dramático y, sobre todo, coherente. MTV nació desafiando a la radio y murió reconociendo que su tiempo, ese tiempo donde un video musical era un evento planetario, se había convertido en un hermoso e irrecuperable archivo.